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creía en la magia cuando era niño. Pero más
adelante aprendí que no existe, sólo hay trucos, la
prestidigitación.
Por desgracia, en la actualidad
el dinero se produce de la misma forma, con trucos y prestidigitación.
Todo es un espectáculo de magia.
El Tesoro de Estados Unidos
emite un bono denominado T-bill, la Reserva Federal emite un cheque
mágico para ese bono, y el cheque que se deposita en un banco
central que emite cheques a bancos regionales que, a su vez, emiten
cheques para bancos locales más pequeños.
Pero esto no es todo lo que
hay en el saco de magia. La verdadera magia sucede cuando el suministro
monetario se incrementa en cada banco. Por cada dólar que
recibe una sucursal puede incluso imprimir más dinero.
Lo anterior es posible gracias
al acto de prestidigitación conocido como el sistema bancario
de reserva fraccional.

Todos los bancos pueden hacer
este truco, lo único que necesitan es encontrar gente, como
tú o como yo, que esté desesperada por obtener dinero
y dispuesta a vender su alma al diablo para acceder a un préstamo
de dinero mágico. Claro, entre más desesperado estás,
más alta es la tasa de interés.
Tanto los bancos grandes
como los pequeños cuentan con una licencia que los autoriza
a imprimir dinero. Ya no se necesita un pasamontañas para
robar un banco, sólo necesitas ser el dueño.
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conspiración de los ricos".
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