Cierta vez,
un hombre ganó trescientas onzas de plata. Se trataba de
una cantidad tan grande que el hombre no sabía donde guardarlas.
No tuvo mejor idea que hacer
un agujero en el jardín, enterrarlas y poner un letrero que
decía: "Aquí no hay trescientas onzas de plata".

Su vecino, llamado Wang,
extrañado ante el comportamiento nervioso del hombre, al
que podía observar desde su casa, decidió entrar en
su jardín, aprovechando una tarde en la que su vecino se
ausentó.
Al ver el cartel, desenterró
la plata, y dejó un letrero que decía: "Wang
no se las llevó".
Para reflexionar...
No hace falta agregar mucho
más, aunque no está demás recalcar la importancia
de tener cultura financiera.
Para finalizar una pregunta...
¿Si hoy ganara un millón de dólares en un juego
de azar, estaría listo para administrarlo?
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